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Cocinar

Hayo: Desde la mata hasta la harina

En una chagra del Valle de Lengupa, un par de matas de Coca estan creciendo tranquilas sin mucha ayuda, casi de manera sislvestre.
La recoleccion se hace sin afan, aprovechando la quietud del bosque. Hoja por hoja es la mejor manera y con la precaución de no encontrarse con alguna oruga… Paciencia.

 "evitamos el uso de cualquier material o herramienta que pueda contaminar directa o indirectamente las hojas" 

Para no romper el ciclo libre de quimicos, durante el proceso transportamos el hayo en un canasto.
Una vez en la finca, dejamos secar las hojas en un cama de tela. Secar a la sombra, influye sobre todo en mantener las propriedades de la hoja que se pierden ante la exposición a los rayos UV.

Al día siguiente, dependiendo del clima, es tiempo de tostar nuestra cosecha en una olla de barro bien caliente.
En esta historia (no creo en la recetas), evitamos el uso de cualquier material o herramienta que pueda contaminar directa o indirectamente las hojas. Por eso, todo el procedimiento se hace manualmente y sin afanes.

Usamos una olla de barro negro de la Chamba y una hornilla del Guainia.
A mano, revolvemos las hojas que se secan suavemente sin tanto calor. Una vez tenemos las hojas tostadas listas, pasan a ser maceradas con la ayuda de las propias manos, una piedra y una superficie de roca que en conjunto se disponen a transformar las hojas de coca “hayo” secas en harina.

El personaje principal en todo esto sigue siendo la paciencia. El proceso de moler con piedra a la antigua, es un trabajo largo pero con el pasar de los minutos pasa a encontrarse la sintonia entre los elementos para reducir las hojas cada vez en trozos más pequeños.

Después de tener una buena cantidad de hojas procesadas, se pasa el producto a través de un colador fino que nos brinda como producto final una harina de coca con características únicas: 100% órganica, producida artesanalmente a mano y cuidando cada elemento utilizado en su elaboración.

El final de la historia podría incluir a unas buenas arepas de quinua con harina de coca u otra buena idea para concluir con el ciclo de nuestra querida planta: Alimentar nuestra mente, cuerpo y espiritú.

Hicimos un licor autóctono con hoja de coca y aguardiente. Lo llamamos aviejado y sabe particularmente rico. Ingresa aquí para conocerlo.

Aguardiente aviejado de Hoja de Coca